LE HA FALTADO LIBERTAD

Hoy, arrepentido, cree que “nadie debería de tener un mono en casa” pero hace 20 años, cuando un amigo le ofreció quedarse con la pequeña macaca de Berbería no lo tenía tan claro, de hecho, se la quedó, y para más inri, la llamó Miniyo.

 

A Juan (nombre ficticio) le gustan los animales. Tiene perros, gatos y ha tenido gallinas, faisanes, pavos reales y, craso error, una macaca de Berbería. Después de 2 décadas ha comprendido que a la pequeña primate le ha faltado libertad y por eso ha decidido donarla a AAP Primadomus. Pero “la libertad” son palabras mayores. Miniyo no podrá volver a su hábitat natural, moriría, porque no ha aprendido los comportamientos intrínsecos de su especie.

Afortunadamente, el animal está ya a salvo en nuestro Centro de Rescate y Rehabilitación, en Villena, Alicante. Aquí podrá disfrutar de espacios naturalizados para forrajear y desarrollar los comportamientos propios de su biología primate. Tendrá una dieta adecuada a su metabolismo, contará con cuidados veterinarios y, sobre todo, podrá disfrutar de la compañía de otros macacos de Berbería.

La historia de Miniyo es la historia de una equivocación, una tras otra. Primero ¿de dónde sacó el supuesto amigo de Juan a la macaca? No lo sabemos con seguridad, pero lo más probable es que la trajera de Argelia, Marruecos o Gibraltar, que son las zonas donde se encuentran actualmente los macacos de Berbería. Esto implica el primer y terrible error: Tráfico ilegal de especies.

Segundo desatino: Los animales exóticos no son mascotas. Tanto la sociedad española como la legislación eran  más laxas en torno a estos temas hace unas décadas. Pero a día de hoy, en pleno 2020, un mono no puede ser un animal de compañía por cuestiones sanitarias. Los macacos de Berbería son filogenéticamente muy parecidos a los homínidos y pueden transmitir zoonosis (enfermedades que se traspasan de animales a humanos)

Y es aquí donde queda patente el tercer fallo: La seguridad. Miniyo podría haber escapado y agredido a los vecinos, de hecho, el dueño reconoce que su padre fue mordido por la macaca provocándole un hematoma. La primate quedó relegada a una jaula con una correa, una práctica totalmente inadecuada para el bienestar de la primate.

El bienestar animal tiene que ver con la salud física del individuo, y su dueño reconoció, -cuarto desacierto-, que Miniyo, pese a ser un animal en cautividad no tuvo nunca cuidados veterinarios. Héctor Sanz, veterinario de AAP Primadomus ha afirmado que la macaca de Berbería “Presentaba una herida en la zona perianal y  estaba demasiado obesa debido a una alimentación inadecuada”.

 

Pero el bienestar también tiene que ver con la salud mental de la fauna exótica. Quinto error, Miniyo vivió sola 20 años. No pudo aprender ni de su madre ni de su grupo las habilidades cognitivas para comportarse como una auténtica macaca. Los primates son mamíferos sociales tienen que convivir con sus congéneres si quieren cubrir sus necesidades afiliativas (es común ver a los macacos de Berbería saludándose, abrazándose o acicalándose entre ellos).

Lo que nos lleva al sexto fallo: Una vida sin estímulos. Los primates se caracterizan por ser extremadamente curiosos. Necesitan estímulos para tener una vida, si no plena, al menos digna. Una jaula de un metro cuadrado no lo permite. En AAP Primadomus tendrá el espacio, los cuidados y el enriquecimiento ambiental que necesita.

Séptimo equívoco: La humanización de los animales exóticos. Si los hijos no son una extensión de nosotros mismos, los animales tampoco. Una cría de macaco de Berbería no es un clon de un humano en pequeñito, Miniyo tampoco debería haberlo sido.

Y para terminar, el error más común de esta larga lista: La inconsciencia. Juan fue víctima de su propio desconocimiento, aunque eso no le exime de la responsabilidad. Apreciamos su colaboración como ejemplo de “arrepentido”, porque la labor de AAP Animal Advocacy and Protection va enfocada a eso, a crear conciencia. Qué el  ejemplo de Juan y  Miniyo sirva para que esto no vuelva a pasar nunca más.

Gracias por leernos ¿Sabías que compartiendo posts como este estás colaborando a difundir el mensaje de bienestar animal?

Blijf op de hoogte

Schrijf je in en ontvang elke 2 maanden indrukwekkende verhalen over onze dieren