Pedro Gutiérrez: “El voluntariado en AAP Primadomus me ha servido para poner en práctica muchos de los conocimientos adquiridos en Ciencias Ambientales”

El licenciado en Ciencias Ambientales realizó un voluntariado en Primadomus antes de formar parte de nuestra plantilla

Llegada del macaco de Berbería Nabil al AAP Primadomus, Pedro Gutiérrez y Sergio Blanes
Pedro Gutiérrez (izq) y Sergio Blanes mueven la caja de transporte donde llega Nabil, macaco de Berbería rescatado por la Fundación AAP.

 Crear una red profesional de contactos, poner en práctica los conocimientos teóricos o conocer a personas con inquietudes similares a las nuestras son algunas de las oportunidades que ofrece realizar un voluntariado. Para el licenciado en Ciencias Ambientales Pedro Gutiérrez sus prácticas en AAP Primadomus han supuesto, además, pasar a formar parte de nuestra plantilla. Apasionado por el trabajo con animales, las labores de rescate y rehabilitación y la posibilidad de ofrecer una vida mejor a los animales fueron las razones principales por las que Pedro decidió ser voluntario. A comienzos de 2019, nuestro compañero se ha trasladado al centro de AAP en los Países Bajos para continuar formándose y, en julio, volverá de nuevo a Villena. “Echo de menos a mis compañeros y, por supuesto, a los primates que no he visto desde hace un tiempo”, cuenta.

P: ¿Qué competencias adquiridas en Ambientales has podido desempeñar en Primadomus? ¿En cuáles profundizaste has profundizado más gracias al voluntariado?

R: He podido comprender procesos fisiológicos que se dan en los animales y que ocurren en determinadas circunstancias. Además de aprender más sobre otros campos como parasitología, he profundizado en el aspecto veterinario de mi trabajo ayudando al equipo y aprendiendo de sus conocimientos. El voluntariado me sirvió ha servido para poner en práctica muchos de los conocimientos adquiridos en la carrera, incluso de forma indirecta. La carrera de Ciencias Ambientales me ha ayudado a comprender y a trabajar mejor en el entorno natural.

P: ¿Por qué recomendarías a alguien realizar un voluntariado en AAP Primadomus?

R: Creo que terminaría rápido diciendo que por todo y, así, estaría seguro de que no me dejo nada ni a nadie. Desde todas las personas que forman el equipo de Primadomus y AAP, hasta todos los animales de los que cuidamos, serían el primer punto por el que recomendaría que hicieran el voluntariado. Por supuesto, también, por la posibilidad de aprender y cuidar animales que lo necesitan, con un pasado a veces duro y triste, y ver cómo mejoran y salen adelante viviendo con sus congéneres.

P: ¿Y en cuanto al crecimiento personal?

R: En este sentido, me parece que conocer a personas de diferentes nacionalidades y culturas y trabajar con ellas es una oportunidad de crecimiento profesional y personal. Además de poner en práctica el inglés, ya que trabajamos en esta lengua como común para todos, e incluso y quizás otros idiomas. Por otra parte, porque ¡el entorno en el parque natural de la Sierra de Salinas es precioso! No es raro ver animales de todo tipo deambulando por la zona, incluso algún zorro que otro nos hace alguna visitas de vez en cuando. Además, la posibilidad de alojarse en Villena y disfrutar de su actividad cultural y sus gentes hace mejorar, más si cabe,  todo lo que ofrece un voluntariado en AAP Primadomus.

P: ¿Cómo fue el paso de ser voluntario a formar parte de la plantilla de Primadomus?

R: Estuve alrededor de 4 meses de voluntario en Primadomus y, debido a que una compañera tuvo que ir al centro de AAP en los Países Bajos (Almere), me ofrecieron la posibilidad de estar unos meses cubriendo su ausencia. Empecé en los módulos A y B, que por aquel entonces eran los únicos edificios que estaban terminados y en funcionamiento, trabajando con el grupo de chimpancés de Patrick, el grupo de macacos de Cola de Cerdo de Lazaros y dos grupos de macacas cangrejeras y otro de babuinos, que entonces vivían en el centro y  ya les encontramos un hogar definitivo.

Cuando mi compañera volvió de su formación en los Países Bajos y pasó a trabajar en el equipo veterinario, yo ocupé su puesto en los módulos A y B. Después de un tiempo, la Fundación y el equipo consideró que podía ir a Holanda, al centro de los Países Bajos, a hacer una formación para trabajar en el edificio de resocialización, llevando a cabo introducciones principalmente de macaco de Berbería. A comienzos de este año he vuelto al centro de Países Bajos para formarme en la realización de reintroducciones y trabajar con otras especies, así como para aportar a mis compañeros conocimientos adquiridos en el centro de Villena.

P: ¿Hay algún caso concreto de los que has tratado en Primadomus que te haya impactado en especial?

R: Por desgracia, hay muchos casos que impactan realmente, como pueden ser los casos de Lazaros, un macaco de cola de cerdo y Antoine y Prudence, dos de los chimpancés que viven actualmente en Primadomus. Lazaros vivió durante 13 años encerrado en una jaula pequeña de loros en un hospital para niños en Grecia. Lo tenían ahí para enseñárselo a los niños y hacerles su estancia en el hospital más llevadera, pero no se dieron cuenta de que le estaban haciendo un grave daño a la salud del animal. Fue rescatado hace 17 años y los traumas y secuelas siguen siendo patentes: al no poder apenas moverse, sus caderas no se desarrollaron adecuadamente y padece de cojera crónica. Además, como no había vivido con animales de su especie presentaba algunos comportamientos anormales entre primates, a la par que había desarrollado otros a causa de haber vivido rodeado de humanos.

Los casos de los chimpancés Antoine y Prudence no son menos graves que el de Lazaros. Estos dos chimpancés fueron adquiridos por una persona cuando eran unas crías. El propietario los vestía como niños y los tenía en casa como mascotas, pero los problemas serios vinieron cuando llegaron a la pubertad se hicieron más mayores y empezaron a ser un peligro para el propietario. Entonces, decidió separarlos en dos sótanos diferentes y les alimentaba a través de una ventanita. Los sótanos nunca fueron limpiados porque era peligroso entrar en ellos ya que eran jaulas con un único espacio donde no había separación con los animales y cuando la Fundación los rescató, estaban rodeados de excrementos y residuos.

P: ¿Qué es lo que más te satisface de trabajar en Primadomus?

R: El hecho de trabajar para una ONG que vela por el bienestar animal, que realiza concienciación mediante campañas sobre el uso de animales en espectáculos, en estrecha colaboración con algunos gobiernos e instituciones en pro de los animales y un largo etcétera que nos hace sentirnos orgullosos de lo que hacemos. También, trabajar codo con codo con mis compañeras y compañeros en pro del bienestar animal hace que cada día sea especial y da sentido a mi vida.

 


Voluntariado en AAP Primadomus

Existen varias posibilidades para que realices tus prácticas en nuestro centro de rescate ubicado en Villena (Alicante). Tanto en el departamento de Grandes Felinos, como en el de Primates realizarás tareas como: alimentar a los animales, preparar su enriquecimiento, limpiar las instalaciones y observar a los grupos. Si hablas inglés y tienes una disponibilidad de, al menos, 3 meses, en AAP Primadomus podrás mejorar tu currículum profesional y personal con nosotros. ¡Te esperamos!

 

Belén Pardos Martínez, voluntaria en AAP Primadomus