Por fin Mojo va a tener una vida digna |
|
'¡Por fin!'. Este fue el comentario unánime de todos los colaboradores de AAP esta noche cuando el director David van Gennep llegó a Almere con el chimpancé Mojo. El alivio del equipo (los cuidadores de los chimpancés y el equipo veterinario) no tenía nada que ver con la tardía hora de la noche a la que llegaron, sino con la dura lucha que la Fundación AAP, junto con la sociedad protectora de los animales GAIA de Belgica, ha llevado a cabo para liberar a Mojo.
Inseparablemente unidosLa chabola en la cual se alojaba, estaba a muy pocos metros de su dormitorio. De esta manera podía sentirse unida a él. Porque para ella no tenía vuelta de hoja que Mojo la amaba tanto como ella a él y que su vínculo era indisoluble. Ni la muerte podría separarlos. Cuando ella enfermó hizo constar en su testamento que eutanasiaran a Mojo nada más fallecer ella, de manera que pudieran ser enterrados juntos. VolubleEn cuanto la otra mujer involucrada en esta historia , la amante de los animales, se enteró de esto, avisó a GAIA y a Fundación AAP. Por supuesto que tanto GAIA como nosotros quisimos hacer todo lo posible para salvar a Mojo así que aunamos fuerzas. Pero siempre encontramos la puerta cerrada - la anciana de humor muy voluble nunca acepto la petición de recibir a David. Y las autoridades belgas creían, a pesar de varias inspecciones, que a Mojo no le faltaba nada.
Perseverante y flexibleHace poco que la amante de animales furiosa escribió una carta a la administración municipal belga, en la cual describió detenidamente las circunstancias de vida de Mojo. Y de repente la situación cambió. A finales de la semana pasada nos informaron que iban a confiscar a Mojo. Entonces le preparamos a toda prisa un alojamiento de cuarentena y acondicionamos la furgoneta de AAP para su transporte. Esta noche, por primera vez, en sus 37 años de vida, Mojo ha dormido en un lugar espacioso, limpio y con luz natural. ¡Se despertó esta mañana por la luz del sol que le daba en la cara! Estamos orgullosos por el hecho de que AAP pueda ser perseverante y al mismo tiempo no haya perdido nunca su profesionalidad y flexibilidad. Alimentos para personas¿Cómo está Mojo ahora? Su situación física todavía es peor de lo que temíamos, su dueña lo mal criaba con comida de la peor clase. Al despedirse de Mojo le recordó encarecidamente a David que Mojo tomaba su café con mucho azúcar y que solamente le gustaba la pasta de fideos (o sea nada de macarones, sino espaguetis). Una cerveza tampoco le disgustaba (¡la marca no importaba!) y su postre favorito era algo dulce (preferentemente un pastel de nata o en su defecto un flan). No resulta extraño que Mojo tenga los dientes completamente picados y además pese dos veces más que un chimpancé macho normal. Lo triste es que en los días en que la dueña no se encontraba bien, ni siquiera le daba de comer. Y entonces el animal tenía que apañarselas con los restos de la comida podrida. Delgado y ágil
|