Mojo y su decoración del hogar


News - News  |  Jueves, 09 Junio 2011

El estado de Mojo es excelente. El chimpancé de Bélgica, que llegó a la fundación AAP con un sobrepeso extremo, ha adelgazado muchísimo. Casi a diario podemos observar como sus michelines van desapareciendo y la piel comienza a colgarle, como si el traje le quedara grande.

Mojo Es muy divertido ver como Mojo está haciendo de la instalación de la cuarentena su hogar. Nada más llegar empezó a utilizar un rincón de su alojamiento como dormitorio, acomodándolo con un nido hecho con mantas. Ahora se ha acondicionado una especie de cocina donde expone, con mucho esmero, todos los alimentos que recibe.

Y esto no es todo. Se conoce que a Mojo no le gusta comer en su cocina, así que para sentarse como es debido a la mesa, construyó una tercera estancia poniendo una viga en el centro del espacio. Ahora lleva cada bocado a este comedor improvisado, que aunque es un poco tambaleante es su lugar preferido para disfrutar de lo que le ofrece el menú del día.

Cubito de caldo

Mojo se está volviendo cada día más sibarita, la comida que antes saboreaba más que complacido, hoy es tirada con total desprecio a un rincón. Aunque su rápido cambio de parecer, hace que pasados unos días vuelva a demostrar entusiasmo con la comida que antes rechazaba… Mojo es muy sensible a los matices de sabor. Por ejemplo, la primera vez que probó una sopa de calabaza se volvió loco de entusiasmo. Pero tres días después rechazó la misma sopa: ¡el cuidador no había añadido un cubito de caldo (sin sal)!. No obstante, la semana siguiente Mojo saboreó la sopa otra vez con gusto, ¡sin el cubito de caldo!

Fuera con las palomitas de maíz

Su aversión hacia el pienso para primates todavía les cuesta bastantes quebraderos de cabeza a los cuidadores. El pienso es el alimento más sano y completo que podemos dar a los primates pero, sea cual sea el modo, Mojo no quiere ni verlo. Hace unos días los cuidadores idearon un inteligente plan. A Mojo le encantan las palomitas de maíz (sin sal), así que trituraron el pienso y lo esparcieron por encima de las palomitas. Pero cuando Mojo probó las palomitas inmediatamente detectó el pienso y su mensaje fue claro: ¡fuera con las palomitas!

Objeto extraño

Afortunadamente el gusto de Mojo va mejorando. El otro día recibió un huevo cocido. No sabía qué hacer con este objeto extraño y después de tocarlo lo dejó. Sin embargo, después de un par de días le dieron otro, esta vez con la cáscara rota, para que pudiera oler el huevo. ¡Al día siguiente los cuidadores solamente encontraron la cáscara rota en mil pedazos! Cuando otro chimpancé hubiera quitado la cáscara en un solo movimiento, Mojo peló el huevo con sumo cuidado y atención. Bueno, ¡lo más importante es que se lo coma! De esta manera la alimentación de Mojo va acercándose cada vez más al menú normal de los chimpancés en AAP. ¡Próximo objetivo: el pienso!