El pabellón de primates |
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Cuando un primate rescatado finaliza el periodo de cuarentena entra en el programa de socialización. Este tiene lugar en el Pabellón de Primates. Aquí, gradualmente los primates aprenden o recuerdan a convivir con sus congéneres. Este proceso de socialización es monitorizado por los cuidadores y por un equipo de etólogos que marcarán las pautas a seguir en función de la respuesta del animal al contacto con otros individuos de su especie.
Aprender las reglas de los primates
La mayoría de los monos también tienen que olvidar malas costumbres adoptadas en los lugares de los que procedían. Los animales tenidos en casas como mascotas son los que solicitan más atención de las personas y los que más ignoran a sus semejantes. El haber permanecido en jaulas pequeñas o haber estado solos provoca que los primates desarrollen comportamientos anormales, como puede ser la automutilación o los movimientos estereotipados como por ejemplo andar de un lado a otro sin rumbo o movimientos repetitivos. Distraerlos con materiales de juego o proveerles de mecanismos donde los cuidadores esconden la comida, de manera que tengan que emplear tiempo para conseguirla incluso desarrollando pautas de comportamiento propias de su especie, hace que pierdan estas malas costumbres. Estas técnicas se conocen como enriquecimiento ambiental. Todos los primates son observados con regularidad para seguir su socialización. Cuanto más viejo es el mono y cuanto peor haya sido su pasado, más lento será el proceso de introducción en un grupo. Mucha paciencia y atención hacen que esto casi siempre se acabe logrando con éxito.
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